DEPRESION

“Me parece que el mundo se me cae encima” “tengo cansancio por la rutina, no tengo ilusión por nada”, “me da igual estar que no, me siento culpable por todo”

 

El estado depresivo es un hundimiento de la vitalidad, de la energía que tenemos como seres humanos para poder satisfacer nuestros deseos, necesidades, etc.

 

 

foto_deprePodemos diferenciar a nivel cognitivo o de pensamiento los siguientes síntomas:

 

a) Nivel cognitivo

-      Inhibición o enlentecimiento del pensamiento. La persona se expresa con mucha dificultad y lentitud.

 

“Antes no era así, tenia espontaneidad y decía lo que pensaba, ahora me cuesta hablar, expresarme no tengo capacidad de contar lo que quiero”

 

-      La memoria, atención y concentración suelen verse gravemente afectadas.

 

 “Me cuesta leer para conseguir comprender una página puedo tardar 20 minutos”

 

Los contenidos de sus pensamientos suelen ser monotemáticos y de tonalidad negativa, con profundo sentimiento de inutilidad o incapacidad, y característicamente centrados en tres áreas: culpa, ruina e hipocondría

 

        “No sirvo para nada, tengo la sensación de que nada se me da bien, ni se me va a dar, si hubiera actuado de otra manera en el pasado ahora no estaría así, me aburro de mi mismo”

 

-      Son habituales las ideas recurrentes de muerte o de tipo suicida.

 

b) Nivel emocional:

 

- El sentimiento de impotencia y desesperanza.

 

“Haga lo que haga no voy a conseguir nada, la esperanza me hace daño”

 

- La tristeza vital

 

“De pronto me pongo muy triste sin ningún motivo aparente, viendo un anuncio, o al ver cualquier programa”

 

- Inquietud, intranquilidad, desasosiego, desesperación

 

“Cuando llego a casa tengo la sensación que se caen las paredes, prefiero irme, no puedo estar tranquilo en ningún sitio”

 

- La irritabilidad puede acompañarse de hostilidad y agresividad o por la evitación de conflictos.

 

“Me encuentro irritable puedo saltar en cualquier momento, por eso prefiero no decir nada y pasar porque sino explotaría”

Sintomas_depresivos 

 c) Nivel instintivo/corporal:

 

- Apatía, abulia, fatiga, cansancio, o agotamiento

- Pérdida de apetito o ansiedad por comer

- Insomnio

- Disminución del deseo sexual o hipersexusalidad ansiosa.

- Empeoran enfermedades psicosomáticas como fatiga crónica, colitis ulcerosa, colon irritable, etc.

 

 

El tratamiento terapéutico de la depresión consiste en un primer momento en atender a los síntomas (cognitivos-emocionales y corporales) con herramientas eficaces que puedan facilitar la disminución o desaparición del estado de ánimo depresivo.

 

Una vez que la persona que padece depresión tiene un mayor grado de vitalización se realiza un abordaje en el que se atiende al carácter de la persona, para aprender a como se relaciona con ella misma y con los demás. El tratamiento se orienta para disminuir los síntomas empleando estrategias que solucionen los problemas en vez de empeorarlos.

 

Uno puede llegar a padecer una depresión por circunstancias vitales duras como la perdida de una relación, de una etapa vital, de un ser querido, etc. Otro tipo de causas pueden ser de origen endógeno sin que se de un acontecimiento aparente uno se encuentra en un estado de ánimo desvitalizado.

 

CAMINOS PARA LA DEPRESIÓN

 

Hay muchos caminos por los cuales se puede comenzar un estado depresivo, lo que diferencia distintos tipos de depresión y por tanto distintas intervenciones psicoterapéuticas.

 

Lo más característico de una depresión es la desvitalización que acompaña a una sensación de impotencia y de no poder realizar lo que necesitamos o deseamos.

 

Uno de los caminos que conduce a la depresión es la agresividad que podemos tener con nosotros mismos. Si por ejemplo somos personas muy perfeccionistas o exigentes que no nos permitimos equivocarnos, por cada fallo que cometamos en el trabajo o en la relación con los demás, nos agredimos e invalidamos y podemos llegar a desarrollar la sensación de que no soy suficiente o soy rechazable para los otros.

 

Sintomas_distimiaTambién se puede llegar a la depresión por la culpa, lo que puede hacernos sentirnos indignos o alejarnos de una imagen ideal con la que deseamos identificarnos. La culpa puede producir que nos sometamos a relaciones en las cuales no podemos ser quienes somos ni dirigirnos hacía nuestros deseos.

 


Otra vía de llegar a los estados depresivos es cuando se tiene un gran sentimiento de vergüenza y de inferioridad con los demás.

 

A veces los trastornos de ansiedad pueden conducir a una depresión, ya que van limitando la vida de la persona en su relación con los demás, lo que lleva a un fracaso de sus deseos y a un estado de ánimo bajo.

 

A la depresión también se puede llegar por identificación con padres que hayan sido depresivos, en el que se puede tomar prestado el sentimiento de impotencia y desesperanza. Otra forma es identificarte con la imagen que los padres podían tener de ti.

 

Otra forma de llegar a un estado depresivo es por acontecimientos vitales que conllevan un gran dolor físico o psíquico.

 

Todos estos caminos se difuminan y pueden formar parte el uno del otro. Desde el presente se realizan intervenciones contra los factores que están determinando que la depresión se mantenga en el tiempo.

 

¿Cómo podemos ayudarte?

 

Si te encuentras con depresión puedes pedir una primera entrevista gratuita al equipo de psicólogos de  Pro Psicología. 


En esta primera sesión comentas el problema o los síntomas que te llevan a solicitar terapia y el psicólogo te orienta en el tipo de tratamiento que puedes necesitar.

 

Desde el equipo de Pro Psicología se realizan intervenciones específicas para distintos subtipos de trastornos, estructura de personalidad, momento vital del paciente y condiciones del tratamiento.

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